Estilo de vida  |  Lectura de 11 min.

De contenedores y contenidos: un asunto de mercados a granel y consumo consciente

Escrito por La Valentiaa

abril 3, 2020 Fecha de publicación |julio 15, 2020Fecha de actualización

De contenedores y contenidos: un asunto de mercados a granel y consumo consciente - tolá blog

Estamos contenidos en el todo y a su vez el todo nos contiene, como una muñequita rusa, somos una célula de un cuerpo, que a su vez es parte de un ecosistema, que es parte de un mundo y un mundo que es parte de un universo. Como un envase que contiene algo, el planeta tierra es nuestro principal contenedor, contiene la vida en la tierra, y así funciona todo, contenemos y somos contenidos por y para algo. Lo importante es ver qué nos contiene y qué estamos conteniendo. De esto quiero hablar hoy, de los contenedores y de los contenidos, específicamente de los alimentos como contenido y de los envases y bolsas plásticas como contenedores, quiero hablar de los mercados a granel como una alternativa de consumo consciente que no es de plástico, que por el contrario intenta ser de vidrio, de tela, de madera o de otro material que pueda integrarse de manera más orgánica en este sistema mundo que nos contiene.

Es así como, inspirada por un ser mágico, al cual admiro demasiado porque es un ejemplo de voluntad y talento puro, quien a partir de sus sueños ha logrado construir esta iniciativa ejemplar llamada tolá market, decidí realizar este escrito, creyendo en que está información conceptual y las fuentes que recolecté para un trabajo de la universidad valían la pena para aclarar conceptos sobre contenidos y contenedores en formas de alimentos, de empaques, mercados a granel y consumo consciente. 

Diferenciando entre mercados  a granel y mercados convencionales 

Ahora bien, ¿por dónde empezamos? ¡Jajaja eso es lo bueno, ya empezamos! Te invito a que pienses en el supermercado, ¿qué encuentras allí? Muy posiblemente encuentres avena, lentejas, fríjol, arroz, etc., pero seguramente no los encontrarás solos y libres, los encontrarás empacados y adivina en qué, en plástico, ahora ve a tu cocina y mira tú despensa, te darás cuenta de que pasaron de estar en un supermercado apilados unos sobre otros en bolsas de plástico a estar en tu casa de una manera muy similar. Esa es la diferencia entre un mercado a granel o cero empaque y un mercado convencional, la forma en que se distribuyen y comercializan los alimentos, ya que en los mercados a granel se hace sin que los alimentos estén empacados en plástico (Zero packaging) y al igual que  un mercado normal, abarca una amplia gama de alimentos, sin embargo, la diferencia entre el uno y el otro es el cómo (1)

El cómo:  factor transformador y diferencial 

Y es que el cómo cambia todo, no es solo como ves los alimentos organizados en el super, en el mercado a granel o en tu casa, va más allá, el cómo, en este caso el cómo se distribuyen y comercializan los alimentos, contiene en sí mismo,  diferencias profundas en nuestra forma de pensar, en nuestras relaciones con el otro, con el mundo, en nuestra postura como consumidores y en los procesos previos que han hecho que estos alimentos lleguen a ese sitio en la forma en que los vemos.  Y es que este cómo, en plástico, en vidrio, en papel, en una olla, en una caja, tiene impactos en este contener que llamamos planeta tierra muy diferentes.

Beneficios de un cómo (consumo) consciente

Por ejemplo, si decidimos cambiar el plástico por el vidrio o la bolsa de tela y los mercados convencionales por los mercados a granel, los beneficios serían: 

  • Reducir los residuos y productos desechables de un solo uso.
  • Promover nuevas formas de consumo. 
  • Dar ejemplo en el no uso de plástico.
  • Disminuir el desperdicio de alimentos al  comprar las cantidades que se necesitan. 
  • Centrarse  en el producto y no en las marcas,  las etiquetas, los empaques y la publicidad.
  • Reducir las emisiones de gases, el consumo de energía y de agua.
  • Optimizar los recursos naturales y humanos.
  • Empoderar al consumidor a  través de decisiones de compra cotidianas más conscientes y menos automáticas.

¿Te parece poco?

Por esto, los mercados a granel o la compra a granel, ofrecen un cambio radical e innovador respecto a los mercados convencionales, ya que fomentan en los consumidores un cambio de hábitos, transforman la relación en la compra, consumo y post consumo de alimento, promueven precios justos y  cuidan el medio ambiente (1)(2).

El cómo no es solo cuestión de formas, también es cuestión de cifras

Algunos datos a nivel mundial indican que el 70% de los residuos de empaques plásticos provienen de la cadena global de suministro de alimentos, el empaquetado es responsable del 7% de las emisiones de gases de efecto invernadero; la producción de plástico usa el 8% de la producción global de petróleo, sin olvidar que los empaques plásticos de alimentos  son producidos para un uso de corto tiempo, requieren cientos de años para ser degradados y terminan siendo desechos marinos (3). Todo esto muestra que el cómo, con o sin bolsa, impacta desde los procesos previos hasta los procesos posteriores de los alimentos que consumimos, por lo que con bolsa o sin bolsa sí importa, así como lo que está contenido en la bolsa y el dónde lo compras. 

Del cómo al qué: del contenedor al contenido 

Hasta este punto hemos abordado el cómo, haciendo referencia al cómo encontramos los alimentos en el mercado o en nuestra casa (el material del contenedor), sin embargo, quiero que pensemos en el qué, el qué entendido como el contenido que está dentro de ese contenedor que ojalá sea de vidrio, tela, u otro material no plástico, resultando en una larguísima lista de alimentos que pueden ser desde cereales, leguminosas, frutos secos hasta embutidos, papas fritas y gaseosas. Por esto, no podemos hablar de contenedores sin hablar de contenidos, son uno en sí mismos, son indivisibles (como la compra y el comprador). Y es que este contenido hecho alimento, también tiene una larga historia de pre y post consumo de la cual hablaremos en otro escrito, sin embargo, lo que sí es cierto, es que ese contenido es lo que consume una o miles de millones de personas, consolidando los tipos de dieta y las tendencias alimentarias que tenemos, impactando directamente sobre el medio ambiente y la salud humana.

Un qué comemos más sostenible podría cambiar…

Las tendencias alimentarias actuales señalan una dieta predominante alta en calorías provenientes de azúcar, grasa y carne, lo que implica a nivel ambiental el 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero (80% para el año 2050 si seguimos en las mismas), pérdida de biodiversidad por desplazamiento de la frontera agrícola, pérdida de calidad del suelo y uso inadecuado de recursos, y  a nivel de salud humana, implica un incremento en la incidencia de enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes tipo 2, obesidad, hipertensión, entre otras; impactando nuestra calidad de vida y las dinámicas sociales. 

Este contenido que está en forma de alimentos no solo se vuelve el contenido de nuestros cuerpos, sino también el del planeta y la razón de ser de múltiples acciones que se dan dentro del sistema agroalimentario, desde la producción hasta el post consumo, mostrándonos que en efecto somos un sistema, que lo que comemos o nos enferma o nos sana y así mismo pasa con el medio ambiente, nuestras elecciones alimentarias, enferman o sanan a todas las formas de vida, nuestra salud es el reflejo de la salud del mundo, de la tierra, de nuestras decisiones de compra, de nuestros pensamientos, de nuestras acciones,  por lo que para responder si vamos por buen camino como raza humana, basta responder si nos gusta lo que vemos en nuestra salud y en la de la tierra. 

Dieta sostenible, una necesidad mundial en forma de voto cotidiano

Debido a todas estas reflexiones sobre el cómo y el qué y sus consecuencias, este asunto de contenidos y contenedores en forma de alimentos y de empaques, de mercados convencionales y a granel, se ha convertido en un tema de relevancia mundial a nivel político, económico y social, surgiendo así,  el concepto de dieta sostenible, como una necesidad que busca promover un consumo consciente, a partir de disminuir los residuos, atender a los requerimientos nutricionales de la población y fomentar estilos de vida respetuosos con el medio ambiente y con los humanos. 

Según la FAO, “las dietas sostenibles son todas aquellas dietas con bajos impactos ambientales, que contribuyen a la seguridad alimentaria y nutricional y a una vida saludable para las presentes y futuras generaciones. Las dietas sostenibles protegen y respetan la biodiversidad y los ecosistemas, son culturalmente aceptadas, económicamente justas y accesibles, nutricionalmente adecuadas, seguras y sanas, mientras optimizan los recursos naturales y humanos” (4)(5). Distintas estrategias nacionales e internacionales validan el concepto de dieta sostenible, por ejemplo, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Economía circular y sus 9R (Repensar, Reutilizar, Reparar, Restaurar, Remanufacturar, Reducir, Re-proponer, Reciclar y Recuperar) y en el caso de Colombia el Plan de Desarrollo, Pacto por Colombia y Pacto Por la Equidad, particularmente, en el capítulo de sostenibilidad.

Todo esto nos muestra que, nuestras decisiones de consumo son un acto político que abarcan más de lo que pensamos o podemos ver en nuestra cotidianidad, y que, a través de éstas, ya sea en forma de carne o lenteja, de plástico o vidrio, de caro o barato, estamos comprando salud o enfermedad, justicia o injusticia, bienestar o maltrato animal y humano, y en pocas palabras vida o muerte. No solo compramos, votamos. Así que, ¿qué estamos comprando? 

Ojalá que siempre que compremos algo, recordemos que no solo compramos lo que vemos, compramos un sistema, un trabajo, una forma de vida, un cuerpo, un más allá, compramos mucho más de lo que ven nuestros ojos (lo esencial es invisible a los ojos como decía el principito)

El quién: decide el cómo, el qué y el a quiénes 

Ahora bien, pasemos al quién, para quién o quienes esto es importante, a quienes afecta, quienes son los responsables. En un par de palabras: seres humanos, en otro par de palabras: seres vivos.

El qué, el cómo y el para quién es una cuestión que atañe directamente a los seres humanos y de paso a los seres vivos. Esta cuestión de contenedores y contenidos es una decisión cotidiana individual y colectiva, de millones de seres humanos que comen en teoría 3 veces mínimo los 365 días del año, por lo que, apoyar una dieta sostenible, apoyar un consumo responsable, apoyar las compras a granel, y todo lo que hay ahí en el antes y el después es una cuestión que debería interesarnos a todos y cada uno de nosotros. 

La solución: seamos semilla del cambio que queremos ver en el mundo

La invitación es que dentro de las medidas de nuestras capacidades, creemos una nueva relación con los alimentos, que a partir de nuestro conocimiento y respeto por la vida, tomemos decisiones de compra que vayan más allá de la satisfacción individual y que permita ver a la alimentación y a las diversas formas de consumo, como un acto creador, como una semilla del cambio que queremos ver en el mundo.  Esto es un reto, pero es posible, tenemos la capacidad, la voluntad y la consciencia, de desarrollar hábitos de consumo que permitan vencer nuestra pereza de no alistar una bolsa de tela o sacar la olla o el envase plástico para hacer las compras; de vencer la inmediatez y la impaciencia que como consumidores constantes y en gran medida devoradores de todo nos caracteriza; de volver a lo simple; de sentir nuevamente el alimento, su forma, su textura; de liberarnos de empaques no necesarios, de revolucionar los mercados, de retar a la industria, de desafiar nuestra comodidad,  de de-construir los prejuicios que tenemos sobre los alimentos y su deber ser y todo lo demás que nos podamos imaginarnos, simplemente con una decisión de compra. 

Sin más, cada vez que compremos alimentos, sea en el lugar que sea, respondamos estas preguntas básicas: cómo, qué, a quién(es). Todo en nuestras vidas es un asunto de contenedores y contenidos, esa es la cuestión, así que cuidémoslos porque somos ambos, el contenedor y el contenido, más aún en estos tiempos donde el contenido vale oro. Cuidémoslos porque de éstos surge gran parte de lo que nos rodea.

¿De qué eres contenedor y de qué eres contenido?

¿De qué eres contenedor y de qué eres contenido? - tolá blog
Imagen por: Rakicevic Nenad

– Con amor: La Valentíaa ♥


Referencias bibliográficas 

  1. Korst A. The Zero-Waste Lifestyle: Live Well by Throwing Away Less. Ten Speed Press; 2012. 
  2. Beitzen-Heineke EF, Balta-Ozkan N, Reefke H. The prospects of zero-packaging grocery stores to improve the social and environmental impacts of the food supply chain. J Clean Prod. 2017;140(January):1528–41. 
  3. Tilman D, Clark M. Global diets link environmental sustainability and human health. Nature. 2014;515(7528):518–22. 
  4. Gonzalez Fischer C, Garnett T. Plates, pyramids and planets Developments in national healthy and sustainable dietary guidelines: a state of play assessment [Internet]. 2018. 70 p. Available from: http://www.fao.org/3/a-i5640e.pdf
  5. McLeod  a, United Nations and FAO of the. World Livestock 2011 Livestock in food security World. World. 2011. 130 p. 

La Valentiaa

Autor(a) de artículo

Alimento para el alma | Nutricionista en formación UN | Creadora de @vida.enarmonia | Profe de yoga

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12 comentarios en “De contenedores y contenidos: un asunto de mercados a granel y consumo consciente

  1. Es cierto, luchar contra el marketing es una cuestión dura, pero supongo que pueden haber maneras más sostenibles de hacer marketing. Habría que buscar al respecto.

    Gracias José!

  2. Realmente con solo que cambiemos los hábitos alimenticios lograremos cambios significativos a nivel global, la alimentación tiene un gran factor cultural, social y ecológico ya que combinados estos factores vemos como las personas pueden ser o no consientes de su entorno, todo sería reducido a opinion personal que esta en lograr educar a nuestras nuevas generaciones que el alimento es energía que nos puede ayudar o destruir
    Ya que a nivel publicitario enfocado en la parte de beneficios siempre venden el que consumamos y acumulemos

    Todo es netamente educación y empatía con nuestro gran contenedor el planeta tierra y que mantengamos la armonía contenidos

    Somos parte de una gran energía y como tal todo lo que hagamos o dejemos de hacer tendrá sus consecuencias.

    1. Hola Oscar,
      Estoy de acuerdo, tan solo con el hecho de que empecemos a hacer cambios en nuestra dieta, ya es algo. Gracias por tu opinión.

  3. La invitación a ser más concientes de la cantidad que compramos cobra mucho valor en estos momentos .
    No solo por su valor sino también por la posibilidad de conseguirlo. Quizá lo haya en algún lugar pero no tenemos la opción de alcanzarlo.
    Nuestra salud es el tesoro más valioso y es el resultado de lo que mencionas nuestra alimentación.
    Ahora reflexionamos si nuestra dieta es la adecuada o si solo hemos decidido comer lo que podamos procesar de forma rápida por no tener el tiempo para nosotros mismos.
    Hay mucho que mejorar y desaprender en nuestro ambiente, ser generosos con quién nos ha dado todo y reclama nuestra conciencia sobre la naturaleza.

    1. Hola Hilda,

      Lo bueno es que ya iniciamos a generar procesos reflexivos y a partir de allí, podemos ir construyendo cambios.

      Gracias por tu comentario.

  4. La invitación a ser más concientes de la cantidad que compramos cobra mucho valor en estos momentos .
    No solo por su valor sino también por la posibilidad de conseguirlo. Quizá lo haya en algún lugar pero no tenemos la opción de alcanzarlo.
    Nuestra salud es el tesoro más valioso y es el resultado de lo que mencionas nuestra alimentación.
    Ahora reflexionamos si nuestra dieta es la adecuada o si solo hemos decidido comer lo que podamos procesar de forma rápida por no tener el tiempo para nosotros mismos.
    Hay mucho que mejorar y desaprender en nuestro ambiente, ser generosos con quién nos ha dado todo y reclama nuestra conciencia sobre la naturaleza.

  5. Una bonita invitación y reflexión!
    Aplicarlo es lo importante, compras conscientes, comida sana y amor!

    1. Total, aplicarlo es lo importante pero es lo más duro.

  6. Así es, hay que tratar en ser consumidores más consientes

    1. Exacto, y empezar a no usar bolsas de plástico es una buena forma.

  7. Deacuerdo que hay que bajar la contaminación, y está es una buena forma de hacerlo, diría que con lo único que no estoy deacuerdo es que las marcas desaparecerían, siempre las van a haber, siempre habrán productos de mejor o menor calidad, y en eso hay diferencia en el precio, todo productor o dueño de producto se quiere hacer un nombre o marca. Así que para que lo empecemos a poner en práctica tendremos que comprar en la plaza, ademas también estamos ayudando al pequeño productor al dueño de negocio pequeño, y alimentos más orgánicos y hasta frescos

    1. Es cierto, luchar contra el marketing es una cuestión dura, pero supongo que pueden haber maneras más sostenibles de hacer marketing. Habría que buscar al respecto.

      Gracias José!

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